Skip to main content
Article
Desarmar al populismo, un nuevo objetivo en la Unión Europea
Cataluña Económica (2015)
  • Luis González Vaqué
Abstract

¿De qué manera puede hacer frente el espíritu europeísta al creciente populismo que, en todo el continente, encuentra su principal argumento en el rechazo a la inmigración?

Soy europeísta y optimista (no creo que se pueda ser lo uno sin lo otro), pero he de reconocer que la UE comunica mal, o, utilizando una expresión más post-moderna, se vende mal… A ello contribuyen incluso los representantes políticos de todos los niveles que caen en la tentación de echar las culpas de todo a Bruselas, especialmente cuando lo practican los gobiernos nacionales y los partidos políticos por motivos políticos internos: esta bipolaridad es funesta para la imagen de la Unión.

De todos modos, también las diversas Comisiones que fueron turnándose en la gestión de la Unión en estos tiempos como responsables de la comunicación han fracasado estrepitosamente al tratar de desarrollar una eficaz política de información; los analistas estiman que las causas pueden haber sido varias: por ejemplo, la innegable dificultad (y contraproducente inutilidad) de enviar un mensaje único e idéntico a los ciudadanos de países con tradiciones, culturas, coyunturas político-sociales y situaciones económicas tan diversas… y a menudo “divergentes”. Probablemente, en ese escaso acierto haya influido igualmente la (¿inevitable?) distancia que separa a los gobernantes de los gobernados. Si así fuera, debería abandonarse cuanto antes el enfoque descendente tradicional que consiste en limitarse a informar sobre Europa. Sólo la emergencia de un diálogo con los ciudadanos y entre ellos permitiría establecer una comunicación bidireccional y un retorno de información procedente del terreno (una vez más, algo que cuesta poco proponer pero no resulta fácil aplicar).

Los analistas de las instituciones participativas de la Unión, como, por ejemplo, el Parlamento Europeo, animan reiteradamente a la Comisión a fin de que facilite información fidedigna para contrarrestar los rumores y las noticias falsas tendentes a desacreditar a Europa distorsionando los hechos. En este contexto, nos asalta la duda de que sea ético o políticamente correcto que las instituciones hagan publicidad, propaganda al fin y al cabo. No obstante, nada se opone a que se pongan de relieve los datos fácticos disponibles sobre el alcance y el impacto de las políticas de la UE en la vida diaria de los ciudadanos.

Con este renovado europeísmo, no siempre manifiesto, en el que se basa la convivencia hemos de afrontar también los problemas que plantea la inmigración.

Ha sido positivo que la Presidencia italiana otorgara clara prioridad al desarrollo de una política migratoria común europea basada en el pleno respeto de los derechos humanos, la solidaridad, la confianza mutua, las obligaciones internacionales y el reparto de la responsabilidad tanto entre los Estados miembros como entre los entes locales y regionales: dicha política tiende a contribuir al programa de crecimiento de la UE, y ha de complementarse con una estrategia para impulsar el crecimiento económico en los países de origen de los emigrantes. Sin embargo, si bien hemos de felicitar a Italia por sus actividades enmarcadas por la operación “Mare Nostrum” para salvar vidas en el mar Mediterráneo, será preciso analizar, además, si la decisión de los ministros de la UE de remplazarla por la operación “Frontex”, que no hace el mismo hincapié en el salvamento de vidas ni en el rescate de personas en peligro, fue un acierto (total o parcial).

Una Europa basada en un enfoque pragmático y jurídico de la solidaridad y de la responsabilidad compartida debe esforzarse en adoptar y aplicar medidas orientadas a prevenir la inmigración irregular y crear rutas alternativas seguras y legales hacia Europa, con el fin de evitar más pérdidas de vidas humanas durante viajes peligrosos. Pero considerar la inmigración únicamente como un problema “de fronteras físicas” es optar por una perspectiva parcial. Es necesario tener en cuenta las otras fronteras y recordar que la solidaridad procede de la sensibilización: puesta en común de las mejores prácticas, informaciones y directrices comunes.

Se trata, en definitiva de reavivar nuestro europeísmo para lograr, más de medio siglo después de su eclosión, la paz y la convivencia, de nuevo en situaciones difíciles, ahora de fronteras para adentro, para desarmar en la medida de lo posible el populismo que lo pone en peligro.

Keywords
  • Populism,
  • Immigration,
  • European Policy,
  • Sociology
Publication Date
2015
Publisher Statement
See the following link: http://www.cateconomica.com/Servicios
Citation Information
Luis González Vaqué. "Desarmar al populismo, un nuevo objetivo en la Unión Europea" Cataluña Económica Iss. No. 525 (2015)
Available at: http://works.bepress.com/luis_gonzalez_vaque/123/