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<title>Fernando Carrión Mena</title>
<copyright>Copyright (c) 2009  All rights reserved.</copyright>
<link>http://works.bepress.com/fernando_carrion</link>
<description>Recent documents in Fernando Carrión Mena</description>
<language>en-us</language>
<lastBuildDate>Sat, 14 Nov 2009 23:18:05 PST</lastBuildDate>
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<title>Militares callejeros y violencia</title>
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<pubDate>Fri, 13 Nov 2009 12:43:46 PST</pubDate>
<description>En  la revista Vanguardia número 213, del 3 al 9 de noviembre pasado, aparecen los datos de una encuesta de opinión pública sumamente interesantes, respecto de la  violencia, de la percepción de inseguridad y de la presencia militar en las calles. Los datos promedios son de Quito y Guayaquil (donde se ha desplegado la presencia militar, aunque falta Manta) y dicen lo siguiente: La población en un 74.5 por ciento cree que en estos últimos 6 meses la delincuencia ha aumentado. Un 83 por ciento de los encuestados están de acuerdo con la presencia militar en las calles. El 63 por ciento los habitantes se sienten más seguros con los militares en el espacio público. Y el 67.5 por ciento cree que se requiere más empleo que policía para combatir la delincuencia, lo cual debe leerse más como una demanda laboral que como un mecanismo reductor de la delincuencia.Algunas consideraciones sobre estos datos. Lo primero que salta a la vista es que hay una percepción de crecimiento sostenido de la violencia en el país, que -incluso- se sustenta en una aceleración hacia arriba en los hechos objetivos durante este último año, sobre todo en los delitos que usan un mayor grado de fuerza. Según la Policía Judicial, entre enero y agosto de 2008 y enero y agosto 2009 el asalto a Bancos subió el 71 por ciento, los homicidios crecieron en el 4.5 por ciento y los robos de vehículos aumentaron en el 14 por ciento.Lo interesante de estos primeros datos tiene que ver con el hecho de que hay un reciente gatilleo de la violencia que tiene efecto dominó. Cuando aumenta súbitamente la violencia y sus grados, la percepción de inseguridad crece en mayor proporción; segundo, el sentimiento de inseguridad produce una mayor demanda por seguridad (agenda pública) y tercero, estas demandas tienden al diseño de explícitas políticas públicas de "mano dura" (agenda política). Hay que relevar que este proceso no es un fenómeno intermitente y único -por ejemplo- de las campañas electorales, sino un continuo permanente, de ida y vuelta, entre las demandas sociales de las víctimas (que aumentan por victimización) y las consecuentes políticas públicas (que se endurecen).Lo que ocurre es que hay un predominio de la agenda pública construida mediante encuestas de opinión pública, medios de comunicación y grupos temáticos (defensores de DDHH, niños, antisecuestros); que -en su conjunto- organizan la demanda bajo la forman de lo que en la actualidad se ha llegado en llamar el "derecho de la víctima"; que no es otra cosa que la pretensión punitiva venida de la víctima como Ley del Talión. De esta manera se hace política pública orientada más por la venganza solicitada por la víctima que por la racionalidad técnica de la desactivación de la violencia; esto quiere decir que hay un paso de la agenda pública a la agenda política, sin mediar por procesos técnicos y políticos adecuados.
Lo que ocurre con este tipo de políticas construidas desde la demanda de la víctima, es que su ejecución debe seguir el camino inverso con el fin de satisfacerla. Por eso lo que está ocurriendo es que la seguridad corporativiza la sociedad, simplifica las políticas con militares en las calles, utiliza la prensa para existir y recurre a las encuestas para legitimarse.De esta manera y en este último año, se ha generalizado la presencia militar en las calles de las ciudades de América Latina; lo cual denota un peso mayor en la lógica de la "mano dura", en el populismo penal, en la militarización de la escena urbana y en el uso de los medios de comunicación para legitimar esta política. Pero también los mass media simplifican la problemática con el uso de una jerga periodística que utiliza calificativos tales como:"crimen organizado", "combate a la delincuencia" o "mano dura" que tienden a generalizarse.</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Seguridad Ciudadana</category>

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<title>Cultura urbana: ¿Un asunto de imaginarios?</title>
<link>http://works.bepress.com/fernando_carrion/349</link>
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<pubDate>Sat, 07 Nov 2009 14:29:18 PST</pubDate>
<description>Durante estos últimos años se ha puesto en debate la multiculturalidad y la interculturalidad de nuestras sociedades, no solo por lo que viene del pasado con la presencia de una variedad de pueblos y nacionalidades, sino también por lo que tenemos en el presente en términos de las masivas migraciones internacionales, de la revolución científico tecnológica en el campo de las comunicaciones y de las nuevas industrias culturales que se asientan con fuerza en el planeta. Sin duda que han hecho presencia un conjunto de tradiciones que vienen desde el tiempo como memoria histórica que se proyecta, así como también de una modernidad plural que llega para asentarse y proyectarse, con lo bueno y lo malo que tiene. Por otro lado y a escala planetaria se vive el fenómeno de la globalización de la economía, la política y la cultura que tiene impactos significativos a nivel local; produciendo lo que Robertson llamó hace más de 10 años la glocalización. Esta aproximación nos introduce el fenómeno de las relación de los niveles de lo local, nacional y global en lo cultural. También este proceso produce un cambio sustancial en el concepto de democracia: estamos en la transición de la democracia liberal sustentada en la igualdad de las personas ante la ley hacia otro concepto de democracia que encuentra sentido en el respeto a la diversidad, por ejemplo, en relación a las preferencias sexuales, la diversidad étnica, el sentido de la pluralidad local y las relaciones de género, que tienen hoy en día un peso singular en las culturas y sus relaciones. El tema del respecto a la diversidad nos plantea no solo la reformulación de la democracia, en tanto superación de la igualdad homogenizadora que el Estado nacional produjo, sino también el posicionamiento del binomio: diversidad-equidad como eje.Esta condición actual de las culturas tiene una expresión adicional de mixtura entre las manifestaciones de lo culto (bellas artes), lo popular (el folclore) y las audiencias masivas (las industrias), teniendo cada una de ellas una instancia promotora. Así tenemos, por ejemplo, que la Casa de La Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión gracias al diseño de una institucionalidad altamente flexible -en función de su autonomía- ha logrado llegar a los 65 años de vida sorteando todos los problemas propios del país y, lo que es más interesante, captar la diversidad de lo local mediante los núcleos provinciales y a través de las secciones promover la culto, lo popular y lo masivo. Y así se proyectó al mundo, como un espacio de integración cultural y de difusión del sentido de interculturalidad a nivel mundial.Después vino al mundo el Centro Cultural Pompudou en Francia, para manifestar una puesta al día en la promoción cultural, en este caso -desde su diseño arquitectónico del tipo fábril- para lograr una propuesta de integración desde las industrias culturales, a pesar de que ellas tienen en los medios masivos de comunicación su escenario central de producción y difusión. Allí también está presente la triple condición de la producción cultural.Y ahora que hemos entrado en el siglo de las ciudades, aparece como escenario que acoge lo culto, lo popular y lo masivo, para proyectase a la manera de imaginarios urbanos -como culturas citadinas- construidos en el "lugar común" (el espacio público), a partir del pensamiento civil que viene de la sociedad civil, no tanto como producción de los grupos sociales que la encarnan, sino del "espíritu de la ciudad" que lo genera.</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Centros Históricos</category>

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<title>Transformaciones urbanas: 25 años después</title>
<link>http://works.bepress.com/fernando_carrion/348</link>
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<pubDate>Thu, 05 Nov 2009 13:28:20 PST</pubDate>
<description>En este último cuarto de siglo, en que el Diario Hoy ha sido testigo y actor privilegiado del convivir nacional, se ha producido un cambio estructural en el patrón de urbanización del Ecuador y en el desarrollo urbano de sus ciudades, que se puede caracterizar a través de los siguientes cuatro componentes fundamentales:  1. De rural a urbano 2.  De municipio a gobierno local 3. De ciudad periférica a ciudad construida 4. La ciudad: un nuevo contexto</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Ciudad y Gobierno</category>

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<title>Violencia y medios de comunicación: populismo mediático</title>
<link>http://works.bepress.com/fernando_carrion/347</link>
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<pubDate>Thu, 05 Nov 2009 13:19:39 PST</pubDate>
<description>La relación entre medios de comunicación y violencia (objetiva y subjetiva) tiene fundamental importancia, sea porque el sentido común le asigna un peso mayor al que en realidad tiene o porque es una relación todavía porosa en que las mutuas interacciones todavía no han sido aclaradas. Se cree que el aumento de la percepción de inseguridad e, incluso, de la propia violencia tiene una relación directa con la función de los medios de comunicación. Existe una demanda de la audiencia para informarse respecto del tema, tan es así que se observa el crecimiento de la cobertura noticiosa y de los hechos cada vez más violentos, así como el mayor peso que se pone en un modelo penal sustentado en la potenciación del derecho de la víctima (mano dura). Se incrementa la violencia y la victimización; produciendo una demanda creciente por conocer, informar e incluso sufrir con el mensaje. Es decir, una información que la audiencia recibe y demanda. La violencia cobra cada vez más peso en la programación de radio, televisión, prensa e Internet. lo cual tiene influencia en la existencia y percepción de la misma. No se puede negar que los medios de comunicación tienen una relación apreciable con la violencia objetiva y subjetiva , debido a su conversión en un actor relevante de la vida política y pública de la sociedad, sin que su existencia sea claramente visibilizada o puesta en cuestión. Rara vez las medios de comunicación y sus políticas son estudiadas y mucho menos cuestionados; más aún cuando libertad de prensa se ha posicionado como el pilar central de la sociedad, por encima de otros principios.</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Seguridad Ciudadana</category>

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<title>Convertir la crisis del fútbol en oportunidad</title>
<link>http://works.bepress.com/fernando_carrion/346</link>
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<pubDate>Sun, 01 Nov 2009 12:12:01 PST</pubDate>
<description>Con la eliminación del Ecuador al mundial de Sudáfrica, luego de un extenuante y largo proceso, se cierra el ciclo más positivo de la historia del fútbol ecuatoriano. Y al hacerlo debe nacer otro. Para que ello ocurra debe existir una visión estratégica y organizada, y no un proceso empujado por la inercia; para que no ocurra una ruptura traumática.El Ecuador debe que mirar lo ocurrido con los países vecinos, que son los más próximos a nosotros. Colombia logró una generación maravillosa de futbolistas y buenos resultados gracias a los dineros calientes venidos del narcotráfico, pero no lograron construir institucionalidad sólida. Perú tuvo a los Cubillas, Oblitas y Chumpitaz que llegaron muy lejos, pero cuando concluyó el ciclo natural de la vida no hubo un recambio generacional y la federación cayó en el clientelismo, ineficiencia y corrupción. Bolivia tuvo resultados interesantes en divisiones inferiores con la Escuela Taguichi Aguilera y con un entrenador como el español Ascargorta, aunque después se vino abajo por la ausencia del uno y el otro. Chile cayó en un fútbol sin sentido después del mundial de Francia y ha recobrado su poderío gracias a un entrenador como Bielsa.De aquí se pueden extraer algunas conclusiones interesantes: primero, contar con recursos económicos es importante cuando se apuesta a la institucionalidad de largo plazo (Colombia); se debe importar entrenadores de categoría, con liderazgo fuerte e innovadores (Ascargorta y Bielsa); la organización nacional del fútbol debe ser transparente (Perú); hay que trabajar en las divisiones formativas bajo una escuela o estilo de fútbol (Bolivia); la comisión de selecciones debe tener autonomía relativa de la federación y una propuesta que rebase la selección (Chile).De estas miradas a los países vecinos se debe, por lo menos, trabajar en tres ámbitos: Primero, ya es hora que se debata con seriedad los "modelos de gestión" del fútbol nacional: tanto de los clubes -célula principal- como de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) están anclados en el pasado y tiene muchos vicios. El mecenazgo -privado y público- le ha hecho mal a la institucionalidad, e históricamente ya no tiene sentido. Barcelona y Aucas en buena parte se encuentran en crisis debido a la combinación del mecenazgo público con un manejo clientelar (PSC y Febres Cordero).Segundo, hay que producir un cambio radical en la FEF: Debe dejar de ser Federación de asociaciones provinciales para pasar a ser una Asociación de clubes, porque las Asociaciones -con una excepción- prácticamente han desaparecido. La representación máxima y única debe venir de los clubes. Es necesario instaurar la alternabilidad en la dirigencia deportiva. Hacer de la FEF una organización nacional, como hizo la FIFA bajo el principio de la universalización (Africa y Asia); para ello se debe tener un campeonato (tipo Copa del Rey española) que se juegue en todas las capitales de provincia con taquillas compartidas entre visitante y local. También se requiere mejorar el espectáculo otorgándole importancia al aficionado, más allá de lo discursivo y del llamado al consumo. Y tener un campeonato que no cambie de modalidad cada año.
 
Hay que traer un entrenador urgentemente; que sea de corte moderno, que tenga liderazgo suficiente, que venga por un ciclo completo y que se involucre a todas las categorías. La selección debe empezar a jugar partidos amistosos ahora mismo, utilizar las fechas Fifa y ser esparring de los equipos que se preparan al mundial. Esta fase es fundamental para el posicionamiento de la nueva fase; ¡no la perdamos!</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Fútbol</category>

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<title>Las lecturas de la ciudad</title>
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<pubDate>Wed, 28 Oct 2009 15:19:59 PDT</pubDate>
<description>Conferencia presentada en el marco del Seminario Internacional &quot;La ciudad andina: inserción mundial e innovaciones urbanas&quot;, desarrollado en Quito el martes 26 de octubre de 2009.</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Ciudad y Gobierno</category>

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<title>Fin de un ciclo luminoso</title>
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<pubDate>Thu, 22 Oct 2009 13:21:38 PDT</pubDate>
<description>Ha concluido en Latinoamérica el largo proceso de las eliminatorias al Mundial de Fútbol que se celebrará en Sudáfrica el año entrante y con ella se vienen los necesarios balances, evaluaciones y críticas; más aún si los resultados están revertidos con el olor a fracaso: Ecuador quedó sexto entre 10 selecciones. Para el país este cierre es más simbólico porque se produce luego de la clasificación a los dos últimos mundiales y de contar con un respecto generalizado. Por eso se trata del fin de un ciclo luminoso que evidencia una crisis y, por tanto, una oportunidad, si se entiende el fracaso y se si encuentran las salidas adecuadas.Por lo pronto se debe decir que algunos jugadores culminan su etapa deportiva debido al ciclo natural de la vida: Iván Hurtado, el capitán de la selección, es el último sobreviviente del proceso iniciado por Dussan Draskovic, siendo el símbolo de este proceso. Su edad está en el límite, como lo está para Reascos, Espinoza, Cevallos y Elizaga entre otros. Eso significa que se debe renovar la defensa en su totalidad. La salida del Tín Delgado deja un vacío difícil de llenar; así como también deja el sentido del racismo que debe ser superado.El cambio del director técnico de la selección es un imperativo. No se puede seguir en una línea de populismo nacionalista cuando el mundo y el fútbol se han globalizado. De las 4 selecciones clasificadas al mundial, el 50 por ciento han sido dirigidas por extranjeros. Tampoco se puede ir por la línea del ahorro, porque lo barato sale caro: los 4 técnicos de los equipos que van al mundial son los que mayor inversión demandaron en estas eliminatorias. La relación frente a nuestro técnico fue de uno a doce 
El bastión de la selección históricamente fue la localidad: internacionalmente Quito ofrece ventajas geográficas a nuestro fútbol y, sin embargo, en esta ocasión no supimos aprovecharla: perdimos 12 puntos en la ciudad. En mucho esta condición se produjo por dos hechos: el conjunto del cuerpo técnico y los jugadores no saben jugar en la altura
Por otro lado, el estilo del fútbol ecuatoriano tiene que replantearse. La línea de cuatro en el fondo y el "toque, toque y toque" hasta Colombia lo está modificando Es necesario un fútbol tácticamente moderno, que saque provecho de la condición física de nuestros deportistas y de nuestra geografía. Con la reducción de las distancias entre las selecciones, es necesario tomar en cuenta el más mínimo detalle. El arbitraje, por ejemplo, no es un asunto de tratarlo ex post con denuncias sobre resultados dados, sino de enfrentarlo ex ante. En el fútbol como en la vida la inseguridad jurídica cobra factura. ¿Qué queda de bueno? La existencia de un estilo que no se ha desfigurado. Hay una base de jugadores que no debería producir saltos generacionales. Se hereda la importancia de la continuidad del cambio táctico, técnico y humano. Se cuenta con una hinchada que ha crecido.  El periodismo y la reflexión han crecido. Un salto traumático no se avizora en el horizonte, pero no es descartable.</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Fútbol</category>

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<title>Estado de excepción: ¿Seguridad pública o ciudadana?</title>
<link>http://works.bepress.com/fernando_carrion/343</link>
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<pubDate>Thu, 08 Oct 2009 15:06:54 PDT</pubDate>
<description>La declaratoria de Estado de Excepción, según Decreto Ejecutivo No 82, no tiene antecedentes en la vida Nacional y es un mecanismo contemplado en la constitución para casos de catástrofe natural, perturbación grave del orden interno, guerra exterior, guerra civil, invasión, o cualquier otro peligro de extrema gravedad. El Artículo 1 del Decreto invoca la agresión del crimen organizado que sufrirían las  ciudades de Quito, Guayaquil y Manta para implantar la medida. ¿Eso ocurre en el país y en particular en las ciudades de Manta, Guayaquil y Quito? ¿Es Constitucional?Según el Mapa del crimen organizado hecho por el Ministerio de gobierno, "el crimen organizado no es una amenaza estructural para la seguridad interna" (Vanguardia 8 de septiembre) y lo que es más, las zonas de aplicación del estado de excepción no corresponden directamente con las tres ciudades señaladas, porque Esmeraldas, Manabí, Sucumbíos, Santo Domingo de los Tsáchilas y los Ríos son las mas afectadas. Por otro lado, según la Policía Judicial, entre enero/agosto de 2008 a 2009 hay una reducción del 20.76 por ciento de las denuncias consolidadas de delitos y del número de detenidos en 5.74 por ciento. Según la encuesta de victimización de 2008 realizada por el Ministerio de Gobierno, el índice de victimización del país es de 12.7 por ciento, que resulta inferior a otros países de la región, y el de victimización por provincias evidencia que Los Ríos, Cotopaxi, Pichincha y Guayas están por encima del promedio nacionalSi estos datos muestran que la violencia no sube, que la victimización no es tan alta y que no hay correspondencia directa entre las zonas más violentas con aquellas que se decretan en el estado de emergencia ¿Cuáles son las razones que han llevado a tomar esta decisión tan dura y extrema? ¿Qué efectos puede producir?En primer lugar, lo que existe es una coyuntura particular donde confluyen, por un lado, movilizaciones indígenas que han paralizado algunas carreteras y manifestaciones estudiantiles que han cerrado calles de ciertas ciudades; y, por otro lado, una ola delictiva con homicidios altamente visibles, donde se destacan los asesinatos a una francesa, un iraní y tres ecuatorianos y, por otro lado, el incremento de los asaltos a bancos y los secuestros expres con altos grados de violencia.Este mix genera el pretexto para que la seguridad ciudadana sea utilizada en el control del orden interno, con lo cual se desnaturalizan las políticas de protección de la población y se neutralizan los avances logrados. Esta situación no es muy distinta a lo que ocurre en América latina, que vive el renacer de la seguridad pública por sobre la ciudadana mediante la muletilla del crimen organizado (narcotráfico y terrorismo) -como neo enemigo que amenazaría la seguridad interna- para lo cual se utilizan las clásicas instituciones a su alcance. La presencia de las Fuerzas Armadas en las calles altera su misión y produce dos impactos complejos: militariza la policía y el delito es enfrentado más desde la violencia que desde la disuasión. Por otro lado, la focalización de las acciones en el territorio produce un desplazamiento del delito hacia otros lugares y posteriormente, cuando se reestablece la normalidad, la violencia es mas extensa en el espacio y tiene mayor intensidad. Adicionalmente, la percepción de inseguridad genera una imagen en el exterior absolutamente negativa del país y hacia el interior de alto temor. Este tipo de políticas de shock, que concentra las acciones en el tiempo y el espacio,, son propias de la llamada "mano dura", no permiten desarrollar procesos de largo plazo</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Seguridad Ciudadana</category>

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<title>Investigación urbana y revistas</title>
<link>http://works.bepress.com/fernando_carrion/342</link>
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<pubDate>Tue, 06 Oct 2009 10:08:42 PDT</pubDate>
<description>Presentación hecha en Santiago de Chile en el marco del Encuentro de la Red de Revistas Urbanas de América Latina, septiembre de 2009</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Educación</category>

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<title>La alteridad transfronteriza: negación y afirmación</title>
<link>http://works.bepress.com/fernando_carrion/341</link>
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<pubDate>Mon, 21 Sep 2009 11:14:06 PDT</pubDate>
<description>Con este primer número del Boletín "FRONTERAS" iniciamos un proceso de difusión del problema que viven los pueblos fronterizos en la zona norte, de las propuestas de seguridad diseñadas y de la construcción de un debate necesario respecto de la construcción de la región fronteriza ecuatoriano-colombiana como territorio continuo. El concepto de frontera con el que operamos no será el de límite o de muro que separa, sino el de un espacio continuo de alteridad, a la manera del encuentro de universos simbólicos diferentes y desiguales; que primero deben ser explorados, estudiados y luego franqueados, integrados. Una primera aproximación: este mecanismo de difusión permitirá reducir las distancias que existen entre las percepciones y los proyectos desarrollados desde la capital y los problemas de la vida cotidiana de la población del cordón fronterizo. En otras palabras, si bien la frontera es un tema nacional no se deben soslayar las demandas locales. Esta distancia ha conducido a la existencia de cuatro problemas en la zona: primero, las políticas que priman son de seguridad nacional y escasamente de seguridad ciudadana (políticas);  segundo, los medios de comunicación terminan estigmatizando la realidad que se vive en la frontera (agenda pública); tercero, en general las condiciones de vida en la frontera son ignoradas por razones de Estado (descentralizar); y cuarto que la frontera se convierte en límite excluyente y no en paso de integración (barrera).  Una segunda consideración: la dinámica de la frontera no es igual a lo largo del cordón fronterizo porque está construida sobre la base de la articulación complementaria de las diferencias y desigualdades nacidas en la relación binacional. Es una realidad heterogénea, que contiene cuatro espacios con especificidades propias: en Sucumbíos, provincia amazónica, hay una convivencia de las fuerzas irregulares venidas del conflicto interno colombiano (narcos, paras guerrilla) con un mercado interno que sustenta las actividades ilícitas. En Carchi, provincia de la serranía, el tema central pasa por la existencia de un comercio ilegal (contrabando) que se funda en las condiciones económicas asimétricas de cada lado. En Esmeraldas, provincia costeña, el narcotráfico ha producido una zona de paso que requiere de actores que desbrocen el camino (sicarios, mercado ilegal) así como también problemas típicamente inter étnicos. Y en el océano Pacífico tenemos un espacio para la migración irregular y  el narcotráfico. Una tercera consideración: existe una economía de frontera altamente diversificada - compuesta por mercados legales e ilegales- que tiene una lógica invasiva en los planos legales, económicos y políticos, que desarrolla prácticas violentas y delictuales y que son encarados por actores (traficantes) transfronterizos. No solo que hay un contrabando que abastece a los mercados formales e informales; sino que también existe un consumo de los actores del conflicto colombiano en los mercados fronterizos ecuatorianos. Esta economía de la frontera debe ser enfrentada más desde la perspectiva económica que desde las acciones militares o policiales. La asimetría económica que genera el conflicto fronterizo no se resuelve solo con la represión; es necesario establecer convenios transfronterizos para asumir la problemática desde la lógica del mercado, para que sea una solución y no un problema. Tampoco se resuelve solo con políticas de desarrollo, porque terminan criminalizando a los territorios de frontera y porque estas deben desarrollarse independiente de la condición de inseguridad existente. Y, una cuarta consideración: la región transfronteriza tiene que conformarse en un espacio particular de inclusión y encuentro para equilibrar las desigualdades socioeconómicas, articular las diferencias de lo nacional y conectar los territorios distantes que le dan sentido a lo inter fronterizo. Para que ello ocurra se requieren políticas transfronterizas de seguridad ciudadana, así como políticas económicas, culturales, políticas y sociales.</description>

<author>Fernando Carrión Mena</author>


<category>Seguridad Ciudadana</category>

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